Siete generaciones de banqueros privados se han sucedido al frente de nuestra casa, pero nuestra ambición continúa siendo la misma del primer día: preservar y hacer prosperar el patrimonio de quienes confían en nosotros a lo largo del tiempo. Nuestra independencia es la garantía de nuestro asesoramiento, la defensa de nuestros propios valores y el poder forjar con los clientes una relación duradera basada en un elemento clave: la confianza.
Desde 1796, además de estar ligados a nuestra pasión por la inversión, el deseo de hacer prosperar los patrimonios, el esmero puesto en la transmisión de los mismos y la atención prestada a la gestión del riesgo y a la ejecución han formado parte integral de nuestro oficio.
Como banqueros privados entendemos que hay que afrontar múltiples desafíos: proteger la esfera privada de los clientes y al ser responsables de la solidez de nuestra firma, nos preocupa tanto como a nuestros clientes, la buena marcha de sus empresas. Participamos tanto en la estrategia como en la gestión y la atención al cliente de manera personalizada.
De ahí la seriedad con la que gestionamos los patrimonios que nos son confiados y la prudencia que nos guía en la elección de inversiones de calidad. Por ello, incluso nuestros socios responden ilimitadamente de las obligaciones de la firma. Esta estructura jurídica de sociedad de personas nos distingue de otras entidades bancarias.
Además de la gestión tradicional, nos hemos centrado en la multigestión, los productos que combinan las clases de activos tradicionales y alternativos, la gestión cuantitativa, la arquitectura abierta, así como una labor de análisis de empresas con un enfoque de responsabilidad social. No hemos esperado a la llegada del nuevo milenio para innovar, sobretodo en las nuevas formas de inversión, en banca de negocios y en tecnologías punta.
Dada la necesidad de saber capitalizar cualquier situación del mercado, hemos concebido y estructurado, por ejemplo, un amplio abanico de fondos cuyo objetivo es lograr una rentabilidad estable en la diversas fases del ciclo económico. Prestamos especial atención a la selección de hedge funds, a optimizar el rendimiento o minimizar el riesgo de las carteras de nuestros clientes con soluciones diseñadas a su medida, a través de nuestros productos derivados y por supuesto, como una condición financiera es otro de nuestros servicios en el asesoramiento exclusivo.
Asimismo, al haber administrado siempre nuestros negocios nosotros mismos, y partiendo de la premisa de que la fuerza de una empresa familiar reside en su visión a largo plazo, hemos concebido y desarrollado un modelo de gestión patrimonial enteramente consagrado a empresas familiares con esta misma idiosincrasia, con un interés vital en la investigación y el desarrollo de las empresas familiares.
Nuestra actividad se apoya en una plantilla de 1.800 profesionales repartidos en 16 países, con 23 oficinas en las principales plazas financieras del mundo como Zurich, Londres, Nueva York y Hong Kong. Precisamente, la apuesta por el crecimiento geográfico se constituye ahora como el reto de la firma, centrado en tres ejes: crecimiento en Suiza, en Europa continental y en los países del Este, así como en los países emergentes.
España, prioritaria
En este contexto, España es uno de nuestros mercados prioritarios. La economía española ha crecido por encima de la media Europa en los últimos años, gracias a factores diversos como la trayectoria histórica del país o el boom inmobiliario. El incremento en los últimos años del número de grandes fortunas y la existencia de un importante mercado potencial de clientes con altos patrimonios, configuran a corto y medio plazo, un marco de actuación favorable para la banca privada en España, igualmente se exige un asesoramiento cada vez más especializado y personalizado.
España se ha posicionado entre las diez primeras economías mundiales en cuanto al crecimiento del número de personas que podríamos denominar económicamente ricas. Por otra parte, informes recientes del sector indican que las grandes fortunas en España son significativamente crecientes, especialmente las de las empresas familiares. Este panorama ha favorecido el enriquecimiento de las familias y por ello, España se erige como un mercado muy afín al desarrollo de la estrategia de negocio de Lombard Odier Darier Hentsch.